domingo, 2 de diciembre de 2012

INSECTICIDA CASERO Y ECOLOGICO Galán para huerto y jardin



Es fruto de la experimentación personal y no de ensayos científicos y químicos, el insecticida/fungicida que a modo anecdótico le llamo FORMULA GALAN y que presento en este blog para aportar mi granito de arena al medioambiente y ayudar a aquellas personas que se preocupan por ello y no tienen ninguna solución a su alcance.

Existen diversos preparados, incluso con registros comerciales, de insecticidas ecológicos parecidos, pero esta fórmula es la que mejor me funciona y que cualquiera puede hacer en su casa.

Todo empezó hace tiempo cuando a una planta de pimientos de padrón (variedad de Capsicum annuum) que tengo en el balcón se empezó a llenar de pulgones. Entonces, decidí acabar con ellos y me dirigí al supermercado más cercano a ver qué soluciones tenía para acabar con la plaga y me encontré un montón de insecticidas domésticos, en los que no ponía el principio activo, ni el plazo de seguridad, ni su idoneidad en alimentos, ni nada de nada. Evidentemente, no eran insecticidas de uso profesional (que si disponen de esas etiquetas) y me vi en la tesitura de que pasaría si lo fumigo y después quiero comerme los pimientos que la planta me regala. No estaba dispuesto a ello.

Dado que me gusta la elaboración de jabones, mi búsqueda de un insecticida ideal, empezó por ahí, pues sabía de antemano que los jabones tienen acción insecticida.

Pero, ¿qué era lo que buscaba?

Para mí, tenía que reunir una serie de requisitos que son los siguientes:

·        ECONÓMICO: Tenía que elaborarlo de tal forma que fuera barato, con ingredientes al alcance de todos, nada raro. Disponible y sin tener que recurrir a ningún producto de multinacional.

·        INOCUO: Además, imprescindible que fuera totalmente inocuo para la salud humana, con un plazo de seguridad nulo, que no tenga consecuencias tóxicas aunque el producto sea consumido inmediatamente después del tratamiento. Hay que decir, que el hecho de que un producto sea natural no implica que sea inocuo, pues mucha gente se confunde.

·        RESPETUOSO CON EL MEDIOAMBIENTE: Que no influya negativamente en el suelo, aire o aguas subterráneas, plantas o animales. Que no dañe la flor o el fruto.

·        SELECTIVO: Los insecticidas tradicionales, la mayoría de amplio espectro, aniquilan tanto la plaga como los insectos beneficiosos que son aquellos que nos ayudan a mantener a raya las poblaciones de plagas, ayudando a un equilibrio ecológico, biológico y medioambiental. Buscaba algo que no descompensara ese equilibrio natural en la vida del campo y que no matara a insectos depredadores y polinizadores.

·        RESISTENCIAS: Que no desarrolle resistencias.

·        BIODEGRADABLE: Que no genere residuos tóxicos y se descomponga rápidamente.

·        FÁCIL APLICACIÓN: Que pueda usarse mediante los aparatos de fumigación tradicional.

Aproveché y me puse a investigar tanto en libros, como en artículos científicos, como en webs o foros que se estaba haciendo queriendo desarrollar un insecticida de tal forma que me aprovechara esta experiencia para los árboles y hortalizas del campo y no sólo para las plantas de ámbito doméstico.  El jabón era una buena base en la que comenzar, pues reunía prácticamente todos los requisitos anteriores que me había planteado.

1º INGREDIENTE: JABON
Ahora, se nos plantea la siguiente duda: ¿Qué tipo de jabón? En principio sirve cualquier jabón proveniente de una reacción de saponificación, siendo los más comunes el de SOSA (NaOH) y el de POTASA (KOH). EL jabón sódico, es el más común en el mercado y es el que hacían nuestras abuelas de forma artesanal, el jabón potásico conocido como jabón blando es más gelatinoso y más difícil de encontrar. 

Me decanto por el jabón potásico, porque además de ser más fácil de diluir, el potasio (K) que contiene sirve como nutriente de la planta, descomponiéndose en carbonatos de potasa. Además cumple todos los requisitos anteriores que voy buscando en un insecticida.

Para aquellos que no saben dónde encontrar, puedes encontrarlo en las estanterías del Mercadona, conocido como Jabón Beltrán. (http://www.jabonesbeltran.com/) Precio Bote: 1.55€

Veamos las propiedades insecticidas del jabón potásico:

·         Actúa por  CONTACTO. Es decir, sólo actúa  cuando alcanza físicamente  al insecto y es necesario mojar bien toda la planta, procurando llegar a ambas caras de las hojas. Al tocar los insectos, disuelve sus cutículas distorsionando su fisiología celular, causando el derrame de sus líquidos internos y afixia. Es uno de los remedios más efectivos contra los insectos de cutícula blanda, respetando generalmente aquellos de cutícula dura, normalmente beneficiosos.

·         Es muy activo insecticida, larvicida y ovicida.

·         MOJANTE y Humectante. Facilita y potencia la adherencia de otros productos insecticidas.

·         LIMPIADOR. Limpia muy bien las hojas que contienen melazas y residuos que dejan otros insectos chupadores evitando la aparición de hongos.

·         Toxicidad NULA para fauna auxiliar y beneficiosa.

·         SIN RESISTENCIAS: Al ser un efecto de funcionamiento mecánico destruyendo la cutícula, impide que los insectos desarrollen sus propios sistemas de defensa.

·         DESINFECTANTE. Útil para limpieza y desinfección de utensilios de trabajo.


2º INGREDIENTE: EL AJO (Allium sativum)/CEBOLLA (Allium cepa)

El ajo, muy abundante en nuestra cocina, en nuestro territorio (ya lo decía Victoria Beckam: “España huele a ajo”) y fácilmente disponible lo puedes encontrar en cualquier sitio o cultivarlo tú mismo y cumple ampliamente los requisitos que busco para un insecticida.

El poder insecticida del ajo está ampliamente respaldado por estudios científicos de S.V. Amonkar y E.L. Reeves de la Universidad de California, es también su poder fungicida y bactericida lo que lo hace realmente interesante.

Tenemos pues que el ajo actúa como insecticida, bactericida, fungicida y también como repelente de multitud de insectos.

¿de dónde vienen todas estas propiedades?

El ajo tiene Aliína, un aminoácido que contiene de forma natural. Por otro lado contiene la alinasa, que es una enzima. Cuando el ajo se corta, se rompe o es machacado, se juntan la Aliína y la Alinasa y el ajo empieza a formar Alicina que utiliza como mecanismo de defensa. La Alicina es un bactericida muy potente, pero que dura muy poco tiempo (<24h). Tan pronto se ha formado se va transformando progresivamente en sulfuros, entre ellos el disulfuro de alilo (60%), trisulfuro de alilo (20%), metanetol, etc… esta de la “dinamita” que hace que el ajo tenga ese olor y sabor fuerte.

Dado que el poder bactericida constituido por la Alicina, no lo vamos a poder conservar durante un periodo superior a un día, nos centramos en el Disulfuro de Alilo, que es la sustancia activa insecticida y fungicida, siendo la mezcla total de sulfuros las que hacen la acción repelente y disruptor del comportamiento (causa transtornos digestivos y el insecto deja de alimentarse). El ajo es sistémico, pues olores y sabores se introducen en el interior de la planta, siendo menos apetecibles para múltiples insectos evitando el ataque de plagas, sin embargo no afectando al sabor, olor de los frutas y vegetales para consumo. 

Evidentemente la NULA toxicidad del ajo para el ser humano, y que es ineficaz contra insectos beneficiosos como coleópteros del género Concinella (mariquitas), es la que lo hace ideal para el tipo de insecticida que busco.

La cebolla, también posee estas propiedades, y hay que aprovechar los desechos de las peladuras de las cebollas que tiramos a la basura, para realizar el insecticida.

3º INGREDIENTE: LAMIACEAS O LABIADAS

Desde siempre mis padres han puesto una albahaca en el jardín para ahuyentar los mosquitos.  Bien, pues es el olor penetrante del estranol y eugenol lo que les disgusta. También, mi madre me ha dado tomillo cuando estoy resfriado, pues es el timol el que tiene gran poder bactericida. Estas plantas pertenecen a la familia de las labiadas.

Las labiadas son una familia de plantas aromáticas constituidas principalmente por hierbas, provistas en todas sus partes de glándulas secretoras de aceites esenciales volátiles. Los aceites esenciales son compuestos formados por sustancias orgánicas volátiles, que pueden ser alcoholes, cetonas, éteres, aldehídos., normalmente líquidos y que son extraíbles por destilación en corriente de vapor de agua siendo responsables del olor de las plantas.

Estos aceites esenciales ejercen de poderosos insecticidas, bactericidas, fungicidas, atrayentes de insectos beneficiosos, repelentes, inhibidores del crecimiento, etc…

Las labiadas, entre las que se encuentran el tomillo, la albahaca, el romero, el espliego, son muy abundantes en la cuenca mediterránea y fácilmente accesibles, lo que es perfecto para elaborar y conseguir nuestro insecticida natural y ecológico y sacamos partido a las plantas espontáneas de nuestro alrededor.

Mis elegidos son y sus principios activos son:

Tomillo (Thymus vulgaris): Timol,  Carvacrol y linalol

Albahaca (Ocimum basilicum): Estragol, eugenol, linalol, geraniol y alcanfor

Espliego (Lavandula angustifolia): Linalol, geraniol, alcanfor y timol

Romero (Rosmarinus officinalis): Borneol, terpineol y ácido romarínico.

Por ejemplo, el Timol del tomillo es un fenol con alto poder fungicida y bactericida, además de actuar de insecticida y nematicida.  El linalol es un alcohol que se encuentra en casi todos tiene un alto poder fungicida y actúa sobre el sistema nervioso de los artrópodos. El geraniol es un potente insecticida y antiséptico. El alcanfor actúa como inhibidor del crecimiento, el ácido rosmarínico atrae insectos depredadores, tipo Orius. El estragol inhibe la encima acetilconinesterasa en insectos. Un largo etcétera de propiedades que hacen de las labiadas, excelentes plantas para la utilización en la elaboración del insecticida.

 PLAGAS O ENFERMEDADES A COMBATIR CON EL INSECTICIDA CASERO GALAN

Lo que tenemos que tener claro, es que no perseguimos un insecticida que elimine es su totalidad a los insectos perjudiciales, ya que si no los depredadores naturales se irían a otra parte o morirían de inanición, volviéndose a multiplicar rápidamente a los días siguientes de la aplicación del producto, y esta vez sin depredadores. Luego tendríamos que estar aplicando el producto muy a menudo.

Mi intención es mantener los insectos perjudiciales con el insecticida a niveles no perjudiciales para la planta, junto a otras operaciones culturales (ej. Evitando una aplicación excesiva de abonos nitrogenados, evitaremos en gran medida la aparición de pulgones, etc.).

A modo de resumen, los principios activos de los materiales antes descritos afectan en menor o mayor medida, y dependiendo de la fase y época,  a controlar la población de los siguientes seres:

INSECTOS:

·         Mosca Blanca (Bemisia tabaci)

·         Pulgones

·         Ácaros

·         Araña roja (Tetranychus urticae)

·         Cochinillas

·          Trips

·         Melazas/Negrilla (subproductos de insectos)

·         Algodón del Olivo (Euphyllura olivina)

·         Serpeta (Lepidosaphes ulmi)

·         Gusano del manzano (Carpocapsa)

·         Mariposa de la Col (Pieris brassicae)

·         Mosca de la cebolla (Delia antiqua)

·         Escarabajo de la patata (Leptinotarsa decemlineata)

·         Gusano alambre (Agriotes lineatus)            

·         Minador

·         Gorgojo del Arroz (Sitophilus oryzae)

·         Barrenador de los granos (Rhyzopertha dominica)

·         Gorgojo plano (Cryptolestes pusillus)

·         Polilla de la vid (Lobesia botrana)

HONGOS

·         Pie negro (Pythium debaryaruim )

·         Lepra del melocotonero – Abolladura (Taphrina deformans)

·         Podredumbre gris del fresal  (Botrytis cinerea)

·         Royas

·         Hongos en semilleros

NEMATODOS

BACTERIAS

Y vuelvo a repetir, que esta receta no va a exterminar por completo la población de insectos antes descritos, si no que va a reducirla considerablente, dejando el resto para la poblaciones de insectos depredadores.

PREPARACION DEL INSECTICIDA ECOLÓGICO

Ingredientes por litro:

·         1 litro de agua  de lluvia (Yo utilizo osmotizada)

·         2 cucharadas de postre de Jabón Potásico

·         2-4 dientes de ajo

·         Las peladuras de cebollas que vayamos a tirar a la basura.

·         Puñado de mezcla de Hierbas aromáticas que tengamos a mano (Tomillo, Albahaca, Romero y Espliego)

Es importante que el agua sea de lluvia u osmotizada, pues el agua del grifo contiene cal que tapona los estomas de las hojas, y cloro que es un potente oxidante que puede destruir ciertos principios activos de la planta.

PASOS

1.-) Se machacan o trituran los dientes de ajo junto con el resto de peladuras de cebollas.

2.-) Se cortan, machacan o trituran las hierbas aromáticas.

3.-) Se echa todo en el litro de agua y en un recipiente plástico se deja macerar la mezcla durante 24-48 horas.

4.-) Pasado el tiempo se lleva todo a una cacerola y se calienta lentamente con fuego suave hasta llevar a la ebullición.  Es importante que la cacerola tenga tapa ya que las esencias más volátiles (aceites esenciales) se escapan. Con una tapa que tenga reborde interior permitimos que las gotas de condensación vuelvan a caer en la decocción.

5.-) Se deja enfriar sin levantar la tapa.

6.-) Cuando esté templado, se filtra con un colador de cocina

7.-) Le añadimos 2 cucharadas de postre de Jabón Potásico y como el agua está templada, nos va a ayudar en la dilución de dicho insecticida.

8.-) Guardamos el preparado en un recipiente plástico y opaco.  


APLICACIÓN  DEL INSECTICIDA CASERO-ECOLÓGICO GALÁN

Una vez tenemos nuestro insecticida, es necesario tener en cuenta una serie de consideraciones:

·         Los componentes se van degradando con el tiempo, y lo ideal es utilizarlo antes de los dos meses.

·         Es conveniente que cuando se le aplique a una planta no sufra ningún tipo de estrés. Es decir, si hay sequía y sufre estrés hídrico, es mejor regar y al día siguiente aplicar, si no hay riesgo de quemaduras.

·          Es mejor aplicar en días nublados o por la mañana, nunca a pleno sol.

·         No aplicar cuando existan temperaturas extremas, ni por encima ni por debajo.

·         Mojar toda la planta, pero sin que choree (ya que perdemos insecticida) por el haz y envés.

·         Las boquillas, a veces se atascan si el filtrado no ha sido muy bueno. Tener un mantenimiento, y si se ve que las gotas son muy gruesas, parar y limpiar la boquilla.

·         En general el insecticida es totalmente inofensivo para la mayoría de personas, pues son (a excepción del jabón) plantas que utilizamos en la cocina, pero se recomienda tener los cuidados pertinentes a la hora de fumigar, utilizando mascarilla y equipos de protección individual, ya que por ejemplo hay personas que tienen alergias a los principios activos,etc.

·         Hacer fumigaciones preventivas, pero hacer un seguimiento visual de la plaga, para saber exactamente el momento idóneo de la repetición de la fumigación.


Bueno, y esto es todo de este simple insecticida casero y ecológico en el que la formula es simple: JABÓN + AJO + LABIADAS.

Espero que os sea de utilidad, y evitéis en gran medida la utilización de productos caros, agresivos poco ecológicos con fauna y flora auxiliar, ayudando a mejora nuestro entorno y salud. Os animo a experimentar y a probar cosas nuevas pues hay un gran abanico de posibilidades. 
BIBIOGRAFÍA.

Algunos enlaces de la bibliografía que he consultado. Son muchos más, pero dejo algunos: 
BERTRAND, COLLAERT y PETIOT (2007). Plantas para curar plantas. Para tratar sin química los problemas del huerto y el jardín.
BUENO, Mariano (2004). El huerto familiar ecológico. La gran guía práctica del cultivo natural. Integral
Eric Ronning, “HowtoGetRidof Aphids”, www.getridofthings.com, USA, 2009.
Pedro Torrent Chocaro, “Jabón Potásico”, http://jabonpotasico.blogspot.com, España, 2006.
Pronatta, Plaguicidas Orgánicos, Plantas con acción insecticida
Rafael Solórzano González, “Métodos no Tóxicos para el Control de Plagas Agrícolas”, AltertecInc., Guatemala,2000.
RODIGUEZ FISCHER, CRISTINA. Hierbas aromáticas (2007). Blume.
ROMAIN, EFFIE y HAWKEY, SUE (1996) Hierbas medicinales en maceta. Javier Vergara.
Velasco, A., Pérez Alonso, MJ. 1984. Aceites esenciales de tomillos ibéricos. III. Contribución al estudio de quimiotipos en el grupo Thymus zygis L. Anal. Bromatol. XXXVI-2:301-308.

http://www.agrobiologicossafer.com
http://www.monografias.com/trabajos18/insecticidas-naturales/insecticidas-naturales.shtml